“La transición hacia la construcción sostenible en Venezuela no es una moda, sino una evolución necesaria”

Para José Solano, director de sostenibilidad de Innotica Sistemas, ya están sentadas las bases para desarrollar este modelo en el país, que es más eficiente, resiliente y alineado con las tendencias globales.
ENTREVISTAS ASG02/03/2026 David Rodríguez Andara
José Solano Innotica
José Solano, director de Sostenibilidad de Innotica Sistemas

La construcción sostenible comienza a abrirse paso en Venezuela como una respuesta necesaria a los desafíos ambientales, económicos y sociales del país. Para José Solano, ingeniero químico con maestría en ingeniería ambiental, consultor en sostenibilidad y director de sostenibilidad de la empresa Innotica Sistemas, el momento actual es clave para el sector de la construcción local, que tiene la oportunidad de reinventarse bajo un modelo más eficiente, resiliente y alineado con las tendencias globales.

En esta entrevista realizada en el programa de Reporte ASG en Fedecámaras Radio, Solano explica las diferencias entre el modelo tradicional y la construcción sostenible, los avances que ya existen en Venezuela y los principales retos que deben superarse para acelerar su adopción.

Al respecto, considera que, si bien la construcción sostenible en Venezuela aún está en etapa de consolidación, las bases ya están sentadas en el país, por lo que el reto del sector está ahora en acelerar el paso para seguir desarrollando este modelo en el país.

Un cambio de enfoque desde el diseño

Solano refiere que la construcción sostenible se basa en un enfoque integral para diseñar, construir y operar edificios minimizando su impacto ambiental, social y económico. Al respecto, indica que, durante décadas, la construcción en América Latina —y especialmente en Venezuela— ha estado dominada por materiales como el cemento, el concreto, el acero y el vidrio.

“Estos son materiales excelentes, con durabilidad comprobada, pero no necesariamente eficientes en términos de consumo energético, hídrico y de recursos”, señala.

La diferencia clave, afirma, está en el diseño y la planificación. “El modelo sostenible busca proyectos sumamente eficientes en el consumo de energía y agua, pero también que contribuyan a la salud y bienestar de los ocupantes, y que además sean atractivos desde el punto de vista económico”.

A su juicio no se trata solo de reducir emisiones, sino de generar espacios que sean saludables, confortables y económicamente viables.

Construcción Sostenible 2

Primeros pasos en Venezuela

Aunque pueda parecer un concepto nuevo, Solano comenta que Venezuela ya acumula más de una década apoyando este movimiento. Sobre este punto destaca que el país cuenta con proyectos certificados internacionalmente y con una organización que articula esfuerzos: el Consejo Venezolano de Construcción Sostenible, afiliado al World Green Building Council.

“El Consejo Venezolano viene siendo el brazo técnico en materia de sostenibilidad en la construcción. En él participan gremios y empresas privadas interesadas en impulsar el desarrollo sostenible del sector” explica.

Asegura que el contexto global también empuja el cambio. El sector construcción es responsable de un buen porcentaje de las emisiones de carbono a nivel mundial. “Si hablamos de mitigación del cambio climático, la construcción tiene un rol fundamental”, advierte.

Los principales desafíos para este modelo

A pesar del interés creciente por el modelo de construcción sostenible en Venezuela, la adopción masiva enfrenta retos importantes. Para Solano, el primero de estos desafíos es el desarrollo de capacidades.

“Necesitamos más formación. No se trata solo de ser excelentes profesionales, sino de entender la aplicabilidad de la sostenibilidad y sus beneficios”, afirma.

Resalta que el segundo gran reto es el financiamiento. “Es un motor fundamental. Tanto el constructor como el desarrollador, el diseñador y el comprador necesitan acceso a instrumentos financieros que impulsen este tipo de proyectos”.

Solano insiste en cambiar la narrativa: la construcción sostenible no es más cara, sino más inteligente. “No es un gasto, es una inversión que debe analizarse bajo el costo del ciclo de vida del proyecto. Si ahorras energía y agua durante décadas, el modelo es claramente positivo”.

Estrategias de alto impacto en el contexto venezolano

En un país con servicios públicos intermitentes y clima predominantemente tropical, la eficiencia energética e hídrica adquiere mayor relevancia. Para edificios existentes, Solano identifica una primera tarea cultural: medir.

“En Venezuela no estamos acostumbrados a medir el consumo de kilovatios hora o de metros cúbicos de agua. Lo primero es saber cuánto estamos consumiendo”. acota.

A partir de allí, propone soluciones de bajo costo y alto impacto, como:

  • Sensores de presencia para iluminación.
    Sistemas de automatización y control.
    Optimización de sistemas de aire acondicionado.
    Sustitución de piezas sanitarias por accesorios de bajo consumo.

“Solo con cambiar grifos, duchas y fluxómetros por dispositivos eficientes se puede ahorrar hasta 30% de agua”, explica.

En proyectos nuevos, el impacto es diferente, porque todo puede planificarse desde etapas tempranas sin costos adicionales significativos. También menciona la captación de agua de lluvia y el reúso de aguas grises para riego, cuando el contexto así lo permite.

Construcción Sostenible 1

Certificaciones internacionales: LEED y EDGE

Uno de los motores que ha impulsado la transformación en la región son las certificaciones internacionales como LEED y EDGE. Solano indica que LEED, con más de 30 años en el mercado, evalúa nueve categorías que incluyen eficiencia energética, agua, materiales, calidad ambiental interior y ubicación del proyecto.

EDGE, promovida por la Corporación Financiera Internacional del Banco Mundial, se centra en energía, agua y materiales. “Estas certificaciones permiten medir el desempeño del proyecto y además dan visibilidad y elegibilidad para financiamiento”, agrega.

Indica que en Venezuela existen actualmente cinco proyectos certificados: cuatro bajo el esquema LEED y uno bajo EDGE. Además, se han desarrollado procesos de formación para preparar profesionales que deseen acreditarse como LEED AP o EDGE Expert.

Estamos trabajando con universidades y ofreciendo diplomados y cursos para cerrar esta brecha de conocimiento”, agrega.

Permanecer conectados al mundo

Mantener la presencia venezolana dentro de la red del World Green Building Council es, según Solano, estratégico. “Nos da reconocimiento y visibilidad. Demuestra que queremos hacer las cosas bien y alinearnos con tendencias globales”, afirma.

Además, subraya que pertenecer a esta red facilita la gestión de fondos internacionales y subvenciones para proyectos vinculados con mitigación y adaptación climática.

Propuestas para acelerar la transformación

De cara al futuro, Solano propone tres líneas de acción claras:

  • La primera es profundizar la formación académica y técnica. “Nunca dejamos de aprender. Hay nuevas tecnologías, nuevos materiales y nuevas metodologías que deben integrarse”, afirma.
  • La segunda es promover la integración interdisciplinaria. En su opinión, arquitectos, ingenieros civiles, mecánicos, eléctricos y especialistas ambientales deben trabajar de forma coordinada desde la etapa de diseño.
  • La tercera propuesta, a su parecer, tiene que ver impulsar instrumentos financieros verdes que faciliten la adopción de estos estándares. “El mercado financiero regional ya está avanzando en créditos verdes y bonos sostenibles. Venezuela no puede quedarse atrás”, señala.

Una oportunidad para reinventar el sector

Para Solano, la transición hacia la construcción sostenible en Venezuela no es una moda, sino una evolución necesaria. Considera que, en un contexto de cambio climático, escasez de recursos y demanda creciente por espacios saludables, el modelo tradicional resulta insuficiente. “La sostenibilidad no es ideología, es eficiencia. Es diseñar mejor, construir mejor y operar mejor”, resume.

Resalta que el desafío venezolano en este tema es doble: superar limitaciones económicas y regulatorias mientras se actualizan capacidades técnicas. Pero también destaca que es una oportunidad para posicionar al país dentro de una tendencia global que combina innovación, responsabilidad ambiental y rentabilidad.

Al respecto, afirma que, si el sector logra entender que la sostenibilidad es una inversión estratégica de largo plazo, la construcción podría convertirse en un motor de transformación urbana y económica.

“Tenemos el talento profesional. Lo que necesitamos es seguir formándonos, integrar disciplinas y entender que este modelo beneficia a todos: al constructor, al inversionista, al usuario y al país”, concluye.

Aquí puedes escuchar el audio completo de esta entrevista a José Solano realizada en el Programa de Reporte ASG en Fedecámaras Radio:

TE PUEDE INTERESAR
LO MÁS VISTO